Si vives alegre, rico eres.
Esto es la misma jeringa pero con diferente bitoque.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Cortesías engendran cortesías.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Según serás, así merecerás.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
A la hija mala, dineros y casalla.
El ignorante es poco tolerante.
Para el solano, agua en mano.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Año tuero, vaca y muerto.
Del ocio nace el feo negocio.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
El pobre es un extranjero en su país.
De los escarmentados nacen los avisados.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
El que nada no se ahoga.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Año tardío, año medio vacío.
Bailar con la más fea.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Los casados, casa quieren.
Remendar y dar a putas.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Hoy por mí, mañana por ti.
¡Qué alegre son el del bolsón!.