Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Tienes menos sesos que una piedra.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.