Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Hacer castillos en el aire.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Es gusano de la misma guayaba.
Le puso el dedo en la llaga.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Obra común obra de ningún.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Agua corriente, no daña el diente.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Hay ayudas que son lavativas.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Dádivas quebrantan peñas.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El pan de viaje no hace bulto.
Quien te quiere, no te hiere.
El rostro es el espejo del alma.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Es muy poco pinole para ahogarse.
En casa llena presto se guisa la cena.
Dios no se queda con nada de nadie.
A mal viento va esta parva.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Paso a paso se hace camino al andar.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
El que come solo, muere solo.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.