Cuanto más primos, más adentro.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Todo lo mudable es poco estimable.
De los enemigos los menos.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Berzas en enero, saben como carnero.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Jarro de cristal o de metal o de plata, no refresca el agua; el mejor jarro, es el de barro.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Cuando el pobre lava, llueve.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Hacer favores, empollar traidores.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Llegar y besar el santo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Cada uno se rasca donde le pica.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El que es perico donde quiera es verde.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Donde hay gana, hay maña.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Donde manda el amo se ata la burra.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Al asno no pidas lana.
La buena cena, temprano suena.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Más dañado que agua de florero.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.