El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
Siempre es mejor el camino más corto.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El que bien te quiere no te engaña.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A golpe de mar, pecho sereno.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Más perdido que Adán el día de la madre.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Casa compuesta, caja en la puerta.
No hay moros en la costa.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Le dan la mano, y se coge el codo.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
La mala hierba, presto crece.
Nunca falta un roto para un descosido.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Cada uno dice quién es.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Hasta la muerte, todo es vida.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Secreto de tres, secreto no es.