Café cocido, café perdido.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
No da un tajo ni en defensa propia.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Feria de loco es el mundo todo.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Más chuletas y menos servilletas.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
De día no veo y de noche me espulgo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A carnero castrado no le tientes el rabo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Al gorrino y al melón, calor.
Habiendo don, tiene que haber din.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Racimo corto, vendimia larga.
Afanar y no medrar es para desesperar.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Cántaro roto para tiesto vale.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
A cada cabeza, su seso.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Más vale algo que nada.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.