A grandes cautelas, otras mayores.
No crece el río con agua limpia.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Esquílalas pero no las desuelles
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
La alegría alarga la vida.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Necios y gatos son desconfiados.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Más fea que una patada en la canilla.
El hombre casado, ni frito ni asado.
A la noche putas y a la mañana comadres.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Valgan las llenas, por las vacías.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Pan candeal no hay otro tal.
El vino abre el camino.
Más cagado que palo de gallinero.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Al espantado, la sombra le basta.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Saber más que Merlín.