Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Burro suelto del amo se ríe.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
La esperanza no llena la panza.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Bota vacía la sed no quita.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Es pan comido.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Beber con medida alarga la vida.
Al buen callar, llaman Santo.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Bocado engullido, su sabor perdido.
A la gorra, ni quien le corra.
Quien primero viene, primero tiene.