¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Quien guarda valores, padece temores.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Compañía, ni con la cobija.
Dos es compañía, tres multitud.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Yo solo lo hago en mi moto.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Oveja harta de su rabo se espanta.
La Luna de Enero y el amor primero.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Limosnero y con garrote.
Hambre matada, comida acabada.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Asno de dos, válgale Dios.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
La necesidad tiene cara de hereje.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Un buen día nunca se olvida.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.