Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Nadie da palos de balde.
No hay que arrear ganado flaco.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
No donde naces, sino donde paces.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
A lo hecho, pecho.
Al que no quiera taza, taza y media.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Para sabio Salomón.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Palabras de santo, uñas de gato.
Suegra, ni de caramelo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Quien tenga tiempo que no espere
A buen capellán, mejor sacristán.
El tiempo no pasa en balde.
Mujer al volante, peligro constante.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Buen abogado, mal cristiano.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Cambiar de opinión es de sabios.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Año de neblinas, año de harinas.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
El lo que se pierde, se aprende.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Tras el buen comer, ajo.
Otro gallo le cantara.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Un ten con ten para todo está bien.
Quien no da nudo, pierde punto.