La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Más vale oler a asno que a muerto.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
De mala vid, mal sarmiento.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Mal se cuece olla que no se remece.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Más vale bueno que mucho.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
A mala cama, buen sueño.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
No calientes horno para que cueza otro.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
No seas mono, porque te bailan.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
No es quejido, sino que jode.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
En abril, va la vieja a veril.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Al loco y al aire, darles calle.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El sol brilla para todos.
Con la boca es un mamey.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.