El tiempo es un remedio que todo lo cura.
No se puede nadar y guardar la ropa.
La carne de burro no es transparente.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Ama el sol, el que tiene sombra
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Ni para carga ni para silla.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Un deportista más, un delincuente menos.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Eso es harina de otro costal.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Juego de manos es de villanos.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Esta vale en oro lo que pesa.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Quien mucho da mucho recibe.
Mujer ventana, poco costura.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
Burro cargado, busca camino.
Al más chico muerde el perro.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
El buen enero, frío y seco.
No hay secreto si tres lo saben.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Aguas calmadas estropean los puentes.