La cama guarda la fama.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Esto es como para mear y no echar gota.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Quien escucha, su mal oye.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Atrás viene quien las endereza.
Si truena es porque va a llover.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
De ruin madera no harás buena mesa.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
A roma va, dinero llevará.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.