Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Con los años viene el seso.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Según es el dinero, es el meneo.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El río pasado, el santo olvidado.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
En casa llena presto se guisa la cena.
La prisa será tardar.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Quien más bebe, más sed tiene.
Honor a quien honor merece.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
A camino largo, paso corto.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Obra con amores y no con buenas razones.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Ni quito ni pongo rey.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Gallo cantor, acaba en el asador.