Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
En el peligro se conoce al amigo.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Jamás digas: nunca jamás.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
La oprtunidad la pintan calva.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Ese huevo, quiere sal.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Necio por natura y sabio por lectura.
La voz del asno no pasa del tejado.
De casa del abad, comer y llevar.
Cada cual es dueño de su miedo.
Desvestir un santo para vestir otro.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Hay que dar el todo por el todo.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.