A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Le busca las cinco patas al gato.
El que persevera triunfa.
Molino cerrado, contento el asno.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Todo se pega, menos la hermosura.
La ocasión asirla por el guedejón.
Pajaro que comió, voló.
De necios es huir de consejos.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Pies fríos, corazón caliente.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Nunca te apures para que dures.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
A la guerra, con la guerra.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El que la hace, la paga.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Fingir locura, es a veces cordura.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Dos es compañía, tres multitud.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Copas son triunfos.
Donde aprietan, no chorrea.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Amor y calentura, en la boca se asegura.