El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cali es cali y lo demás es loma.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Comer en bodegón y joder en putería.
La rata avisada, no muerde carnada.
Hacer el agosto.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Haces mal, espera otro tal.
El buen instrumento saca maestro.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
A hierro caliente, batir de repente.
Llegó el momento de la verdad.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ignorante malo, mucho daño hace.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Irse a chitos.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
De higos a brevas, larga las lleva.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Buen pedidor, mal dador.
El viejo que se cura, cien años dura.
Donde se está bien nunca se muere
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Fiate de Dios y no corras.