Agua de Duero, caldo de pollos.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cali es cali y lo demás es loma.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El buen instrumento saca maestro.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
La rata avisada, no muerde carnada.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Haces mal, espera otro tal.
Comer en bodegón y joder en putería.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Hacer el agosto.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Irse a chitos.
A hierro caliente, batir de repente.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Llegó el momento de la verdad.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El viejo que se cura, cien años dura.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Buen pedidor, mal dador.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Fiate de Dios y no corras.
Donde se está bien nunca se muere
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
De higos a brevas, larga las lleva.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.