Cague la espina quien se comió la sardina.
Nadie envejece a la mesa.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Agarrando aunque sea fallo.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Tu hablar te hace presente.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Donde hay gana, hay maña.
Jornada emprendida, medio concluida.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Amor antiguo no se oxida
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Al buen sordo, pedo gordo.
La impureza, pesa.
Malos reyes, muchas leyes.
No hay dos sin tres.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Abril, deja las viñas dormir.
Buey viejo, no come tronco.
Niños y viejos, todos son parejos.
Después del gusto, que venga el susto.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.