Casarás y amansarás.
Hijo de tigre sale pintado.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Volverse humo.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Detrás de los pedos viene la mierda.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
En la duda, ten la lengua muda.
La que fácil llega, fácil se va.
Lo que va viene.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
La lima, lima a la lima.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Un loco hace ciento.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Acúsole porque pisó el sol.
De descansar, nadie murió jamás.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.