Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Buscar los tres pies al gato.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Hacer mangas y capirotes.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
De cuero ajeno, correas largas.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Orejas de burro.
Borracho que come miel, pobre de él!
Quien se quemare, que sople.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Demasiada alegría es dolorosa
De la panza sale la danza.
Untado un dedo, untada toda la mano.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Peso y medida, alma perdida.
Buen comedor, buen dormidor.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Haz lo que haces.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Amar y saber, todo no puede ser.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Matar un tigre.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.