Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
A perro viejo no hay tus tus.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
A todo coche, le llega su sábado.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Buena madera, buen oficial espera.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Agua limpia de fuente viva.
Hay amores que matan.
La ignorancia es abuela del saber.
Mal se saca agua de la piedra.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
No calientes horno para que cueza otro.
Pon y te llamaran gallina.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Que la haga el que la deshizo.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Ofrecer el oro y el moro.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.