El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Llaga incurable, vida miserable.
Buena es la costumbre en el bien.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Otoño entrante, uvas abundantes.
Salir junto con pegado.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El comer, es maestro del beber.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
El burro adelante y la carga atrás.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El pez muere por su propia boca.
Te pido hojas y me traes ramas.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Hay de todo en la viña del Señor.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Hablando la gente se entiende.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Más vale odiado que olvidado.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Cuando te den, da.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
A cada santo le llega su día.
Es pan comido.