Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Mojarse el potito.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
A gran arroyo, pasar postrero.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
No habiendo lomo, de todo como.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Ahora sí se monto la gata en la batea
De tal árbol tal astilla.
Maldigo el diente que come la simiente.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Buey suelto, rey muerto.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Pueblo chiquito, campana grande.
Cual andamos, tal medramos.
Hablar hasta por los codos.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Navarro, ni de barro
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
El hombre propone y Dios dispone.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Colgar los guayos.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
La hacienda, el dueño la atienda.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
De luengas vías, luengas mentiras.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Sopas y morder, no puede ser.
Una en el papo y otra en el saco.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.