Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
No gastes pólvora en gallinazos.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Quien canta, su mal eta.
Si te queda el saco.
En casa pobre, pocos cuentos.
Primero son los presentes que los ausentes.
Mano lavada, salud bien guardada.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
A la mujer y a la mula, vara dura.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Come para vivir y bebe para comer.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Hablar por la boca del ganso.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Te conozco, pajarito.
Atender y entender para aprender.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Una manzana roja invita piedras.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Fue por lana y salió trasquilado.
La lima, lima a la lima.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Pensando en pajarito preña'o
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A tambor mayor, diana no.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.