Año derecho, de la era al barbecho.
Solo hazlo y terminará el pánico.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Quien te quiere, te aporrea.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La sagre es más espesa que el agua.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Peso y medida, alma perdida.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Burro que piensa bota la carga.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El sabio calla, el tonto otorga.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
De cuero ajeno, correas largas.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Quien mocos envía, babas espera.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Ver para creer.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Las palabras no cuestan plata.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
A cada pez le llega su vez.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Ni es carne, ni es pecao.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Por la plata baila el mono.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Quien en ti se fía, no le engañes.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.