Guarda mozo, y hallarás viejo.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Al saber lo llaman suerte.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Pocas palabras son mejor.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Hasta el rabo, todo es toro.
El que ríe el último, ríe mejor.
De la risa al duelo un pelo.
Año de hongos, año de nieve.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Más da el duro que el desnudo.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
¿Quién con una luz se pierde?
A veces se llora de alegría.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Una abeja no hace colmena.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
A cada cabeza, su seso.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Dinero llama a dinero.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Buena es la costumbre en el bien.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Quien es feliz habla poco
Lentejas, comida de viejas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
La mujer cuanto más pequeñita mejor