Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El perro que raspa,no muerde.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Refran viejo, nunca miente.
Al son que me tocan bailo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A amo ruin, mozo malsín.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Pensando en pajarito preña'o
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
De padres cantores, hijos jilgueros.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Abril llovedero, llena el granero.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Codicia mala a Dios no engaña.
Amores reñidos, los más queridos.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Flaco hombre, mucho come.
Te quiero Andrés, por el interés.
De refrán y afán pocos se librarán.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Pan y vino y carne, a secas.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Para uno que madruga otro que no duerme.