Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Perro ladrador, poco mordedor.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Yo que callo, piedras apaño.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
A mucho vino, poco tino.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
El que del campo viene, cenar quiere.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
La obligación es primero que la devoción.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Al potro y al niño, con cariño.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
El vino abre el camino.
A cada lechón le llega su noche buena.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
El que primero se levanta primero se calza.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
El amor no hace hervir la olla
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
A tres azadonadas, sacar agua.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El hombre que no se equivoca no es humano.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El pan es freno del vino.