Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
A cada santo le llega su día.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Feo, pero con suerte.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Todo mono sabe en que palo trepa.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Haz lo que creas que está bien.
El pobre de su pobreza no sale.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Al pez, una vez.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
A todo marrano le llega su diciembre.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Estoy como gallo en corral ajeno
Cada altar tiene su cruz.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Al son que le toquen bailan.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Calvo vendrá que calvo me hará.
A la ocasión la pintan calva.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Ir por los extremos no es de discretos.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
El hombre es un animal de costumbre.