Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Del lobo un pelo.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Darás con la cabeza en un pesebre.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Indio con puro, ladrón seguro.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Miren quién habló, que la casa honró.
Palabra de cortesano, humo vano.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Febrerillo, mes loquillo.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Es un garbanzo de a libra.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Sol puesto, obrero suelto.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Oír es precioso para el que escucha.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Dios aprieta pero no ahoga.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Hablando nos entendemos.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
El amor hace salir alas
El abismo lleva al abismo
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Al higo por amigo
Perdona el error, pero no lo olvides.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Al loco y al fraile, aire.