A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Amor de asno, coz y bocado.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Meterse en la boca del lobo.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Buenas judías la Mancha las cría.
A cabrón, cabrón y medio.
El buscador es descubridor.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Con el engañador, se tú mentidor.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
A palabra necias, oídos sordos.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Caldera observada no hierve jamás.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Se sincero y honesto siempre.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Me lo contó un pajarito
El que no arriesga no gana.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El que se convida, fácil es de hartar.