Tal para cual, Pedro para Juan.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El que guarda siempre encuentra.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
El que no ayuda, estorba.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Cuando tu ibas, yo venia.
La ley de Dios no come trampa.
Quien no se arriesga no cruza el río
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
No todo es miel sobre hojuelas.
Haz bien y no acates a quien.
Hasta ajustar, regatear.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Esa más viejo que Matusalén.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
De joven maromero y de viejo payaso.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.