Los sordos no oyen, pero componen.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Enero desaloja las camas
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Mediado enero, mete obrero.
En todas partes se cuecen habas.
Aseada aunque sea jorobada.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El que tiene buba, ése la estruja.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Río cruzado, santo olvidado.
Es pan comido.
El hambre es el mejor cocinero.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Más perdido que perro en misa.
El que parte y reparte toca la mejor parte
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Antes de que acabes, no te alabes.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Mujer que se queja, marido que peca
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Ara bien y cogerás trigo.
Junio brillante, año abundante.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.