Hay que tomar el toro por las astas.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Escribir despacio y con buena letra.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Perro flaco soñando con longaniza.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
En enero no te separes del brasero.
Leche y vino, veneno fino.
Bueno está lo bueno.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Ave por ave, el carnero si volare.
El triunfo de los crueles es breve
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Quien tiene tienda que la atienda.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Hacer de necesidad virtud.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.