Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Olla remecida u olla bien cocida.
La fantasía es la loca de la casa
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Al músico viejo le queda el compás.
Al desdén con el desdén.
Las arrugas son la tumba del amor
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Olvidar una deuda no la paga.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Quien primero viene, primero tiene.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El agua tiene babosas.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
No dar su brazo a torcer.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Nadie envejece a la mesa.
No hay salsilla como la hambrecilla.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Al mal año, tarria de seda.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
A honra demasiada, interés hay encubierto.