A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
El que nace capacho, muere serón.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Quien come aprisa, come mal.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Loro viejo no aprende a hablar.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Por un clavo se pierde una herradura.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Canario triste, no come alpiste.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
El cuchillo no conoce a su dueño.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
En el pecado se lleva la penitencia.
La felicidad da la vista a un ciego
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Hay que amarrar el tamal.
A barba muerta, poca vergüenza.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
La esperanza mantiene.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.