Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Mal me huele, quien mucho huele.
Todo hombre tiene su manía.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
El que muere, se libra de lo que debe.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Primero la obligación y luego la devoción.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Quien no miente no viene de buena gente.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.