Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Más ordinario que una monja en guayos.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El cantar, alegra el trabajar.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A año tuerto, labrar un huerto.
El papel que se rompa él.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Alabanza propia es vituperio.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Ya me cansé de descansar.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Cada uno es maestro en su oficio.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Eres lo que comes.
Hombres de noche, muñecos de día.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.