mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A barbas honradas, honras colmadas.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Al desganado, darle ajos.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Las ideas están exentas de impuestos.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Haz favores y tendrás enemigos.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Estar en tres y dos.
Antes di que digan.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Estar armado hasta los dientes
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Quien sabe, sabe.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
De airado a loco va muy poco.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Hay desgracias con suerte.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Después de verme robado, compré un candado.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El mundo da muchas vueltas.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Frijoles con coles, pedos a montones.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.