Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Cuanto más amigos más cuentas.
Hechos son amores y no buenas razones.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Lo que fuere sonará.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El cantar, alegra el trabajar.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Arte para lograr es el dulce hablar.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
De buena harina, buena masa.
A consejo ido, consejo venido.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Lo escrito, escrito esta.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
A falta de manos, buenos son los pies.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Para que quiere cama el que no duerme.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Siempre hay un roto para un descosido.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El que busca, encuentra.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Cantando se van las penas.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Quien calla otorga
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El ojo del amo engorda el ganado.