Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El sexo nos hace perder la cabeza
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Al mal año, tarria de seda.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Lo quiero, para ayer.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
A liebre ida, palos al cubil.
Del reir viene el gemir.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Mujer casada, casa quiere.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
El tiempo todo lo cura
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Junio brillante, año abundante.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
El que no arriesga no gana.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.