No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
En la causa está el remedio.
Guay del malo y de su día malo.
Callar como puta tuerta.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Nunca llueve a gusto de todos.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
El que no ayuda, estorba.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Todos los caminos conducen a roma.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Poco a poco se anda lejos.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
No hagas bien sin mirar a quien.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Sirva de algo mientras se muere.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Buenas cartas a veces pierden.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
A la hora mala no ladran los perros
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.