Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Conejo que bien corre, no lo asan.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Come para vivir y bebe para comer.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Freno dorado no mejora el caballo.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Todo lo que sube tiene que bajar.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Moza franca, bien juega el anca.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
La necesidad conduce a Dios.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Mujer refranes, muller puñetera.
Lo bailado nadie me lo quita.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Del ahogado, el sombrero.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
La menta, el amor aumenta.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Soltero maduro, maricón seguro.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
La gente mala se muere de vejez.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Del tronco caído todos hacen leña.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Dios castiga, pero no ha palo.
Pecado callado, medio perdonado.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El que quiere besar, busca la boca.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.