Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El que fía, o pierde o porfía.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Con otra idea llegaron a la aldea.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Juego de manos, rompedero de ano.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Mujer que se queja, marido que peca
Quien quiera saber, que compre un viejo.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Asno con hambre, cardos come.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Oír como quien oye llover.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Quien desparte lleva la peor parte.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Pedir más es avaricia.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El que apurado vive, apurado muere.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.