Mal viene el Don con la carga de paja.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien sabe, sabe.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Con promesas no se cubre la mesa.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
No gastes pólvora en gallinazos.
A veces caza quien no amenaza.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Mal apaña quien no engaña.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
El que no ama, no se desilusiona.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Casado por amores, casado con dolores.
Para ser bella hay que ver estrellas
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La justicia cojea, pero llega.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Del reir viene el gemir.
Reniego de plática que acaban en daca.
No saber una jota.