La pisada del amo, el mejor abono.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
La sed por el oro, socava el decoro.
Borrego al camión, duro a la montera.
Hacer la del humo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Creerse el papá de los helados.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Harto da quien da lo que tiene.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
El que es perico donde quiera es verde.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Haz lo que creas que está bien.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Ponerle el cascabel al gato.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
La oprtunidad la pintan calva.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.