Hierba segada, buen sol espera.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
No dejar títere con cabeza.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
A casa vieja, portada nueva.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
De sol de tarde, Dios te guarde.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Irse por los cerros de Úbeda.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El hablar mismo idioma.
Empezar con buen pie.
La carta, corta, clara y bien notada.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Mucho preito hace mendigo.
Más vale tender la mano que el cuello.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El duro del casado vale dos cincuenta.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Amigo de todos, loco con todos
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Nunca te duermas en los laureles.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
El burro al ratón le llamó orejón.
La mano que no puedes morder, bésala.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Muchos Trueno y nada de auga.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Al catarro, con el jarro.
Hay que predicar con el ejemplo.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.