Mayo templado, mucha paja y poco grano.
No se puede mamar y protestar.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Si voy, con lo que te doy.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
El hombre después que le roban, pone candado.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Después de verme robado, compré un candado.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Paso a paso, se va lejos.
Tanto ganado, tanto gastado.
Inútil como bocina de avión.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
No quieras nunca buenos comienzos.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
El más avisado cae.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Llenar el tarro.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
No hay tonto para su provecho.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Aire colado, a muchos ha matado.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El que anda con cojo, aprende a cojear.