Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Yantar sin vino, convite canino.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Sayo grande, tapa mucho.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Dos capitanes hunden el barco.
Cada uno halla horma de su zapato.
Bien ama quien nunca olvida.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
No te asombres por poca cosa.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Tapados como el burro de la noria.
Donde lo hay, se gasta.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Planta y cría y tendrás alegría.
Calienta más el amor que mil fuegos
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Dejar al gato con el pescado.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Un pie calzado y otro descalzo
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Llevar adarga para viivir vida larga.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
El mandar no tiene par.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.