El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Escucha tu corazón... que sabe.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Santo Tomé, ver y creer.
Señal fija de agua, verla caer.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Buenas cartas a veces pierden.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Al rico, los amigos le son enemigos.
A los locos se les da la razón.
Con pelito... no hay delito.
Como turco en la neblina.
El celoso no puede ser jocoso.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.